domingo, 15 de junio de 2008
La Casa Encendida
Se trata de un centro social y cultural de Caja Madrid situado en Ronda de Valencia, 2 . Los pilares sobre los que se asientan sus actividades son la cultura (exposiciones, artes escénicas, conciertos), la solidaridad (voluntariado, tienda de comercio justo), el medio ambiente (talleres y conferencias) y la educación (biblioteca y sala multimedia). Las expresiones artísticas más vanguardistas, los seminarios sobre poesía, radio o telescopios y el nuevo cine asiático tienen su hueco en una agenda muy completa. Casi todo es gratis pero según qué actividades hay que pagar. El día que yo entré había dos exposiciones. Dentro por fuera, de la fotógrafa Ellen Kooi (Holanda ,1962) con sus inquietantes personajes subidos a ramas de árboles o arrastrados por el asfalto gritando a las alcantarillas, con esos paisajes donde la presencia humana intranquiliza, una mujer vestida elegantemente de rojo tumbada sobre un campo de cerales y cosas así. La otra muestra era del videoartista Jesper Just (Dinamarca,1974) con su propuesta Todo acabará en lágrimas: un señor mayor y un chico joven que se buscan mientras un coro (que resulta ser el Coro Masculino Finlandés de Gritos) miran hacia el skyline neoyorkino al borde de un edificio industrial. Efectivamente, vanguardia pura.
jueves, 12 de junio de 2008
La Violeta
Es una de mis tiendas favoritas de Madrid (por su olor y su decoración). Lleva vendiendo dulces desde 1915, es un comercio muy pequeño pero elegante, situado en la Plaza de Canalejas,6, una plazoleta que acababa por entonces de renovar su fisonomía. Fue en los bajos de uno de sus sofisticados edificios donde se abrió esta bombonería que exhibía en sus vitrinas botes de caramelos, bombones y frutas en almíbar. Pues desde entonces, todo sigue exactamente igual: tienen frutas glaseadas, gominolas, marrón glasé y sobre todo, la especialidad de la casa, las violetas, el caramelo de Madrid, con forma de flor y de color lila que te los venden en sencillas cajitas de cartón (pero muy finamente adornadas con lazo), o de cristal o porcelana. También las venden naturales escarchadas en azúcar, que por lo visto tienen propiedades positivas para las vías respiratorias. Me gusta la fachada de la tienda, de madera, con ese aire antiguo de los dos escaparates ovalados a los lados y lo chiquitita que es por dentro: en cuanto entran cuatro personas ya hay una que estorba. Caramelos de violeta los encontrareis en muchas otras tiendas y comercios, pero vale la pena entrar aquí (si cabeis) y sentir una experiencia de un siglo de vida.
martes, 10 de junio de 2008
La Feria
"En la caseta 223 de Editorial Vosa, Luis Puicercús nos firma ejemplares de su libro Ventas-Ciudad Lineal en el recuerdo", dice la megafonía. Como una banda sonora al pasear por el Retiro, los altavoces de la Feria del Libro de Madrid, en su 67 edición, animan a visitar temas y autores. Plantas medicinales, parques naturales, el poder de las piedras, recetas de cocina, comics, batallas militares, meditación, cómo lograr la felicidad, la vida de los obispos, los mil sitios que tienes que visitar antes de morir, mapas, planos, cuentos, la biografía de Audrey Hepburn (otra, ésta acompañada de copias de documentos tipo cartas o tarjetas). Un chico preguntaba desesperado en dos casetas consecutivas de qué iba el último libro de Rosa Montero y no sabían decirle. Yo me pillé Acción de gracias de Richard Ford y Dientes de leche de Ignacio Martínez de Pisón, uno extranjero y otro español, como debe ser. Lunwerg ha editado un libro estupendo sobre el agua cuyas fotos se pueden contemplar, mientras caminas , en grandes paneles con imágenes espectaculares de ríos, fuentes, lluvia o charcos. "En la caseta 124 de Alberto Santos Editor, Eduardo Martínez Rico está firmando su libro La guerra de las galaxias, el mito renovado". Lo que digo, cada loco con su tema.
lunes, 9 de junio de 2008
Antes que el Diablo sepa que has muerto
Sidney Lumet (Philadelphia, 1924) es uno de los directores más veteranos de Hollywood. Desde que debutó en 1957 con Doce hombres sin piedad no ha dejado de tener éxitos sonados (La colina, Serpico, Network, un mundo implacable, Veredicto final) con otros títulos más mediocres. Una carrera tan saturada y variada fue finalmente alabada con un oscar honorífico en el año 2005, pero él está por encima de premios y nostalgias y va al trabajo: ésta es una obra maestra sobre dos hermanos que planean el robo a la joyería familiar para resolver sus problemas económicos, pero las cosas no salen como esperaban y tienen que cargar con unas consecuencias fatales. Philip Seymour Hoffman (oscar por Truman Capote) es el hermano digamos drogadicto que planea la operación, Ethan Hawke (Día de entrenamiento) es el hermano separado -con retrasos en la pensión alimenticia- que ejecuta el plan y Albert Finney (Bajo el volcán) el padre que va descubriendo lo que ha pasado en la tienda y que se da cuenta el pobre qué hijos tiene. Mezcla de cine negro con tragedia shakespeariana, las escenas van para atrás y para adelante para explicarnos la acción desde varios puntos de vista. Cineasta inquieto, mordaz y valiente, Lumet ha denunciado a lo largo de sus películas la maldad y la corrupción en el sistema judicial, policial o militar. No hay quien lo retire del oficio.
jueves, 5 de junio de 2008
Après moi, le déluge
Una habitación de hotel de Kinshasa, República Democrática del Congo. Él es un hombre de negocios que se dedica a la comercialización del coltan, un mineral imprescindible para la fabricación de móviles, videojuegos o cohetes. Ella es intérprete. Dos miradas europeas hacia la fascinación y la claustrofobia africana. Entre ellos, la historia de un muchacho que quiere salir de allí para buscarse la vida aunque sea como sirviente del hombre blanco, alguien que quiere ser necesario y útil. Jordi Dauder (La gaviota, El lector por horas) y Vicky Peña (Homebody/Kabul, Sweeney Todd), dos catalanes en el Valle-Inclán de Madrid en el delicioso texto de Lluïsa Cunillé (Badalona, 1961) -que sorprendió en el mistro teatro hace poco con Barcelona, mapa de sombras- y que resulta ser un trabajo de encargo del Teatre Lliure sobre un tema de actualidad: un informe de Naciones Unidas sobre mortalidad infantil en el continente africano. Un mundo obsceno en el que sobreviven dos personajes desvalidos al borde del precipicio vital. Después de mí, el diluvio, dijo en francés el dictador Mobutu copiando la frase del monarca absolutista Luis XV. La injusticia, las guerras, la violencia, el saqueo, el comercio sin escrúpulos y la subordinación de los pobres a los ricos pululan entre los maravillosos diálogos calmados de Dauder y Peña, dos pesos pesados del teatro español.
martes, 3 de junio de 2008
Cacao Sampaka
Para las culturas precolombinas, el cacao era un regalo de los dioses, unas pequeñas nueces de forma ovalada y color marrón, con la que preparaban una bebida energizante llamada xocolatl. Como tantas otras cosas lo descubrió Colón cuando se lo ofrecieron en la isla de Guanja, Moctezuma se lo sirvió en copa de oro a Cortés y fueron unos monjes españoles los que lo trajeron a Europa y fue, poco a poco, popularizado en la corte de Carlos V y através de la infanta María Teresa, la mujer del rey francés Luis XIV, el rey Sol. Uno de los templos chocolateros de Madrid hoy día está en la calle Orellana, 4. Se trata de una tienda que debe su nombre a una plantación de Guinea Ecuatorial, viene de Barcelona y ya está en otras ciudades y venden colecciones de bombones hasta de 8 tipos (orígenes de países, frutos secos, especias de América -vainilla o azafrán-, flores y hierbas -violeta o tomillo-, vinos y licores, frutas, trufas e innovaciones gastronómicas -vinagre de módena o aceituna negra-). Tienen tabletas de cacao puro desde un 31 a un 100%, procedente de Venezuela, Madagascar o Ecuador. Lo tienen con mezcla de gin tonic, pimienta o mora. Y te lo puedes llevar como mermelada, crema para untar, salsas, helados, con maíz o arroz inflado y con palitos de naranja amarga. Una dulce tentación a la que hay que sucumbir irremediablemente y sin complejos.
lunes, 2 de junio de 2008
La edad de la ignorancia
Denys Arcand es uno de los directores canadienses más interesantes del momento. Hace más de 20 años saltó a la actualidad internacional con su película El declive del imperio americano, en el que planteaba el fin de los ideales y la desilusión de los sueños rotos. Su continuación, unos años más tarde, Las invasiones bárbaras, incidía en los temas y los personajes de aquella, reflexionando sobre la crisis de la sociedad del bienestar y consiguiendo en 2003 el Oscar a la mejor película en lengua no inglesa. Ahora, sin tener nada que ver con aquellas pero, en el fondo, volviendo a tratar la represión y el fracaso de la existencia cotidiana y hablándonos de un tiempo de desorientación con una mirada lúcida y poética de la vida actual y centrado en su Quebec natal, nos llega su nuevo film. Es la historia de un hombre simple (Marc Labrèche, cómico famoso con el que trabaja por primera vez) al que su vida familiar y laboral -funcionario del gobierno en asuntos sociales- no le satisface en absoluto y se refugia en su imaginación y sus fantasias para escapar de la realidad (vive una historia sentimental con Diane Kruger, que es una estrella de cine soñada, aprovechando su bellísima imagen en, por ejemplo, Troya o La búsqueda). Utilizando la farsa social (lo que vemos y lo que nos gustaría ver) como forma de contar la historia, esta interesante película no deja de ser un manifiesto brillante del fracaso de la sociedad moderna.
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