martes, 15 de diciembre de 2009

El baile de la Victoria

Se trata de una película española rodada en Chile con actores argentinos. Es la versión de la novela de Antonio Skármeta que ganó el premio Planeta 2003. La dirige Fernando Trueba (Madrid, 1955), que tiene en su haber maravillas como El año de las luces, Belle Époque y La niña de tus ojos. Es la historia del curioso encuentro entre Ángel (Abel Ayala), un joven que acaba de salir de la cárcel por robar un caballo y Vergara Grey (Ricardo Darín), un veterano ladrón que también ha pasado una buena temporada en prisión por reventar cajas fuertes. Las calles de Santiago, las consecuencias de la dictadura militar en el personaje de la bailarina Victoria (una chica huérfana a la que los dos hombres ayudan a debutar en el Teatro Municipal, eso sí, a la fuerza) y un último golpe perfecto planeado por un compinche de Ángel pero que sólo puede realizarse si lo ejecuta Vergara, son el marco en el que se desenvuelve esta historia de lo que podríamos llamar realismo mágico. Película sólo apta para los que disfrutaron el libro, cuenta con una maravillosa interpretación de Ayala (que calca a la perfección el habla chilena) y una turbadora presencia del gran Julio Jung en el papel de alcaide. Ariadna Gil sale poco porque su personaje en el libro sale poco. Los paisajes de los Andes, bellísimos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

El cisne azul

Situado en pleno corazón de Chueca, concretamente en Gravina, 19, se encuenta el bar El cisne azul, ocho mesitas y una barra con un eficaz servicio de plancha para la mejor y más auténtica degustación de setas que se puede tener en Madrid. Tienen boletus (con zamburiñas, con colas de cigalas), níscalos (con mollejas de cordero, con gulas), lentinus (con yema, con foi), setas de cardo, angula de monte, marzuelos, lepistas, tricolomas, colmenillas, senderuelas... Es tanto el amor que este bar tiene por el monte y la naturaleza que en primavera ofrecen una deliciosa ensalada de pamplinas (plantas dulces y tiernas, parecidas a los berros, que crecen al lado de los arroyos). También hay embutidos y quesos. Nosotros nos decantamos por unos excelentes boletus con queso de cabra, unas trompetas de los muertos (feas y negruzcas, pero deliciosas combinadas con un huevo frito) y, como queríamos algo de verdura, pues nos fuimos a las maravillosas flores de calabacín que sabían a gloria. Bebimos cerveza y la cosa nos salió por 24 euros por persona (incluído el pan que estaba riquísimo y unas aceitunas de Campo Real perfectas). Los camareros muy atentos y todo el género se podía ver en unas cestas de mimbre expuestas en una vitrina. Como si fuera arte.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Desde mi cielo

Susie Salmon tenía catorce años cuando un hombre de su vecindario la violó y asesinó e hizo desaparecer su cuerpo. Pero aquí comienza la nueva vida de Susie: desde el lugar donde se encuentra contempla las consecuencias que su ausencia ha producido en su familia y, mágicamente, intenta arreglar los desastres que el dolor de su vacío provoca en los seres que más le querían. Alice Sebold (Wisconsin, USA, 1963) escribió en 2002 su segunda novela y el éxito de esta sencilla historia ha sido total. Desde el cielo donde se ha instalado Susie, a la manera de un narrador omnisciente, cuenta su vida antes, durante y después de su asesinato, relatando los detalles de su muerte, la investigación policial, la huella que dejó en las personas que le conocieron y el destino de su familia, especialmente su hermana pequeña Lindsey, que siendo distinta a ella lucha por tener una identidad propia. Igualmente atacada y violada cuando era estudiante universitaria, Sebold narra en esta deliciosa novela los efectos que una muerte prematura ocasiona en las personas que rodeaban a la víctima. "Dime cómo es aquello. -A veces se parece al instituto -dije sin aliento-. Nunca llegué a ir, pero en mi cielo puedo hacer hogueras en las aulas y correr arriba y abajo por los pasillos gritando todo lo fuerte que quiero. Aunque no siempre es así. Puede ser como Nueva Escocia, o Tánger, o el Tibet. Se parece a todo aquello con que has soñado alguna vez. " Pronto llegará la versión cinematográfica que ha realizado Peter Jackson.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

(500) días juntos

La típica historia de una relación sentimental (que viene a durar el año y medio del título) explicada de una forma muy original. Un chico y una chica cerca de los treinta en Los Angeles se conocen y salen juntos, planteándose si son pareja o no, si tienen que hacer planes de futuro o vivir al día y dejarse fluir. En este caso es el chico el que quiere algo más, mientras que la chica no quiere comprometerse. Dirigida por el debutante Marc Webb, que viene de realizar vídeoclips, es un soplo de aire fresco en la repetitiva (y conservadora, en muchos casos) comedia americana. La protagonizan dos jóvenes actores, Joseph Gordon-Levitt (el chico) y Zooey Deschanel (la chica). Para mi gusto él está mejor que ella, posiblemente porque es el que más sufre y el que más duda (inolvidables las conversaciones con su hermana pequeña y el número musical que se monta en las calles después de su primera noche de amor -que no se ve, ni falta que hace- con ella). La labor de guionistas, que van contando la historia hacia adelante y hacia atrás, es toda una experiencia creativa y las canciones y melodías que van desfilando a lo largo de la película le dan un aire culto (igualmente las citas literarias o cinematográficas) que lo acercan a ese cine indie tan apetecible. Muy recomendable.

martes, 8 de diciembre de 2009

Mirar y ser vistos

33 cuadros de retratos procedentes del Museu de Arte de Sao Paulo Assis Chateaubriand, pueden verse en la Fundación Mapfre de Madrid (Paseo de Recoletos, 23). De Tiziano a Picasso, pasando por Velázquez (el Conde-duque de Olivares), Goya (la condesa de Casa Flores), Hals (Maria Pietersdochter Olycan, la mujer de un capitán holandés, que también está al lado), Van Dyck, Ingres, Corot, Courbet, Manet, Cézanne, Renoir, Toulouse-Lautrec (el señor Forcade, un banquero muy importante), Modigliani (Leopold Zborowski, poeta polaco y marchante de arte)... Toda una delicia el apreciar lo que se denominará retrato autónomo, sin paisajes alrededor, para exaltar el poder o el estatus del protagonista, con algo de solemne en la pose y fondo neutro. Es en el siglo XIX cuando comienza un proceso de deconstrucción en el que de alguna forma se prescinde del parecido físico, como si la imagen del retratado se fuera abstrayendo, introduciendo el movimiento incluso. Ese contraste maravilloso que existe entre el hieratismo del cardenal Cristoforo Madruzzo, que Tiziano pintó en 1552 frente al atleta cubista de Picasso de 1909. Una exposición agradable de ver y de entrada gratuita, dicho sea de paso.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Cava en el Penedès

Una de las miradas más interesantes hacia el Penedès catalán (y que deje un buen sabor de boca), posiblemente sea la gastronómica. En Vilafranca tuvimos la suerte de descubrir el bar de la sede de los Castellers, toda una institución local, y probamos una maravillosa pizza de boletus y butifarra negra, el peculiar músico con trompeta (frutos secos con una copita de moscatel) y nos sugirieron que no nos perdiéramos el fantástico almuerzo de la semana que consistía en un guiso de conejo con caracoles que acompañamos, lógicamente, con una copa de cava. Y compramos las famosas catanias (almendras bañadas en caramelo y envueltas en cacao). En Sant Pau d´Ordal visitamos las cavas de Albet i Noya (pioneros en viñas y vinos ecólogicos) y compramos una botella de brut nature. En Guardiola de Font-rubí comimos en Cal Pau Xich y nos pillamos unos maravillosos calçots (especie de cebolletas), que mojamos en una salsa romesco (ajos, almendras, tomates, aceite, pan y pimiento rojo), un rape a la plancha y una crema catalana divina. Como quiera que pedimos un cava de la zona, resulta que nos sirvieron el estupendo Rexach Baqués, cuya bodega estaba justo en el edificio de al lado. Con el café nos sirvieron carquinyolis (unas pastas muy duras que saben a almendra). También visitamos mercados, iglesias y bosques: otro sabor también necesario.

martes, 1 de diciembre de 2009

Lágrimas de Eros

El nacimiento de Venus, Eva y la serpiente, las tentaciones de San Antonio, Andrómeda encadenada, Endimión dormido..., desde siempre el mundo del arte en sus cuadros y en sus esculturas ha plasmado la fascinación por el deseo con una mirada trágica, allí donde sexualidad y muerte están casi a punto de encontrarse. En 1961 el escritor francés Georges Bataille escribió Lágrimas de Eros, un libro en el que viene a decir que en el erotismo, como en lo sagrado, lo más emocionante es trasgredirlo. Y son los mitos donde belleza y religión se juntan en una pócima mágica. La exposición que puede verse en el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid, expone cuadros de Bougereau, Rousseau, Cézanne, Ribera, Doré, Corot , Delvaux, Picasso y Dalí; esculturas de Bernini, Canova y Rodin; vídeos de Bill Viola (parejas mojándose a cámara lenta); una foto de Rachel Weisz abrazada a una serpiente y una pantalla de plasma con David Beckam echándose la siesta; los amores entre Apolo y Jacinto, Drácula dando un beso, Cleopatra muerta, Magadalena penitente, Judit y la cabeza (cortada) de Holofernes... en fin, todo un muestrario de imágines seductoras pero, al mismo tiempo, escalofriantes. Un paseo por el amor y la muerte. Eros y Tánatos, mejor dicho.