viernes, 15 de enero de 2010

El cónsul de Sodoma

"Que la vida iba en serio, uno lo empieza a comprender más tarde..." La de Jaime Gil de Biedma (1929-1990), ejecutivo de la Compañía de Tabacos de Filipinas y poeta que publicó libros en los cincuenta y sesenta y, finalmente, en 1974 sus memorias y luego nada más, es una vida de alguien que ama y sufre como tantas otras vidas. Miembro de la burguesía barcelonesa y componente de la gauche divine (esos izquierdosos con dinero y glamour), decía que escribía poemas para construirse un muro que le protegiera del mundo exterior, que le defendiera de sus debilidades interiores. A la manera de un artificio cinematográfico (y no como una biografía realista), Sigfrid Monleón (Valencia, 1964) ha escrito y dirigido una película que nos acerca, de algún modo, a la manera de ser y pensar del poeta y del hombre, magistralmente encarnado por Jordi Mollá (La buena estrella, Nadie conoce a nadie, Segunda piel), donde se van sucediendo escenas de cama, tertulias de intelectuales, despachos de ejecutivos, diplomacia política y comidas familiares. Considerado "poeta social" (incluyendo ironía y lenguaje coloquial para expresar ideas existenciales), su obra -escasa pero potente- también es protagonista como voz en off a lo largo de la película. Biopic esteticista (de esos de fotografía como antigua) y de conversaciones de coctail.

8 comentarios:

molano dijo...

Esta la veré. Me ha provocado mucha curiosidad el mosqueo de Marsé, en la prensa. La frase con que arranca tu post es una de mis favoritas, ahora que estoy en ese "mas tarde".

Lola Mariné dijo...

Me interesa el personaje; esta si la veré.

(Tienes una mención especial en mi blog).

Buen finde.

Xavier dijo...

podemos pensar que te ha gustado?

Un abrazo

pe-jota dijo...

Refleja más verdades de las que algunos están dispuestos a admitir y aún se queda corta en ciertos aspectos, la carnalidad parece molestar a ciertas personas, ellos sabrán sus motivos, pero un obra tan carnal solo podría haber surgido de alguien muy especial.

Se lo que digo, pero yo no soy nadie, sólo alguien que pasaba por allí, vió y vivió.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Me gusta lo de "biopic esteticista , lleno de conversaciones de cocktail". Ha levantado ampollas, porque es un personaje cercano, y todavía hay alguna gente que sale en la película que vive. He leído lo de Marsé, que no deja títere con cabeza, y coincido con él en que el título de la peli, será muy literario y tal...pero es horroroso para un señor que ante todo, era un genial poeta, y escribía unos versos tan bonitos como los que encabezan tu entrada, (y que han inspirado incluso una canción de Miguel Poveda).
Si sirve para que los espectadores, después compren algunos de sus libros de poesía, tampoco estaría mal (sus memorias, imposible..., llevo años persiguiéndolas, y están agotadas, imposible empeño)...
Besotes

Aventurer@ dijo...

Esta pelicula me interesaba y a pesar de haber tenido nmerosas criticas negativas, ahora me interesa más... habrá que verla para juzgar por una misma.
Un abrazo Deme, te deseo un muy feliz año!

senses or nonsenses dijo...

la tendré que recuperar en dvd.
no sé por qué, pero la temo. admiro demasiado al personaje.

Mery dijo...

La biografía escrita por Miguel Dalmau me fascinó, original en su concepción narrativa, y el inicio es una joya.
Ayer ví la película (basada en este libro) y aunque me gustó, la encontré muy incompleta. Le han faltado unos cuantos detalles imprescindibles para conocer mejor a Biedma.
Jordi Mollá es un actor impresionante, nada se le resiste y en este papel encaja como un guante.
Yo recomiendo vivamente la biografía de Dalmau.
Un beso