martes, 12 de mayo de 2009

Taberna Oliveros

Fundada en 1857, es uno de los restaurantes más antiguos de Madrid. Su lema es: Para comer bien y barato, San Millán, 4. Lo dice la portada de azulejos que data de 1922 cuando la familia Oliveros se hizo cargo del local. La decoración es la original con su barra de lebrillo y azulejos en relieve de la Cartuja de Sevilla. Ponen comida tradicional. Nosotros nos decidimos por una ensalada con quesos (mozzarella y cabrales) y un consomé con jerez de primero, y unos chipirones rellenos en su tinta con arroz blanco y un bacalao rebozado de segundo. Esto último es un plato típicamente madrileño, lo llaman Soldaditos de Pavía (por el color del uniforme militar). De postre probamos la especialidad de la casa, los paponzuelos: un ligero bizcocho empapado en un licor delicioso, una línea de nata y crema de vainilla servidos en una copa con lo que la cuchara al final por más que insistía, nada encontraba. Por lo visto, su cocido madrileño y sus callos son espectaculares, pero lo nuestro era cena, así que preferimos algo más ligero. Julio Oliveros, el jefe de la casa, es un hombre muy simpático que atiende muy bien y que nos mostró los dibujos y recortes de prensa que había en las paredes, donde también hay una curiosa colección de radios antiguas. Un local con solera y, a la vez, muy agradable.

8 comentarios:

Felipe Sérvulo dijo...

La próxima vez que vaya a Madrid, me acerco por ahí.
Un abrazo.

Aventurer@ dijo...

Que buenooo!
Me lo apunto para la próxima vez que me escape a los "madriles".

Un abrazo

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Los "soldaditos de Pavía" me suena que los he probado, aunque no ahí, los paponzuelos no, and i will kill you sino llevara en este momento una loncha de queso Edam light in the body.
Como estoy con tanta astenia, llevo unos días que me ha dao por comer dulces hiper-raros en pequeñas dosis, animado por los nombres de las comidas de tu blog, que yo te leo y me inspiro: ayer me tomé unos "baclavas", algo así, unos pastelillos eslavos, de hojaldre y miel medianitos, estilo los dulces árabes. Claro que no cené, un poco por tipazo, un poco porque con la crisis, comprar pantalones de una talla más no me mola nada, y menos meterme en un probador, con el cutumeo que hay:-)
El día que te metas a cenar en un Burger, afirmo que habrán declarado positivamente la Alerta 6 (de la gripe vaina, que ya no sé cómo se llama). Viva el "gurmetismo", claro que sí. La Guía Michelín al lado de tu blog, son unos meriendillas:-)
Besotes.

Ariel Luque dijo...

Hace mucho que no pasa pasaba por aquí, tengo abandonadas las visitas. Siempre es un placer pasarme y conocer aquellos lugares que algun día visitaré. Me gusta viajar con la imaginación, conocer, y vos Deme tenes un inmaculado don para ello. Te dejo un abrazo enorme.

Ariel.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

De su cocido doy fe.

pe-jota dijo...

El colofón perfecto a la entrada anterior !!!

pon dijo...

Uhhh, yo he comido en San Millán cuatro el cocido y es espectacular!!! El mejor del mundo.
Ya mis padres iban de novios y la tradición sigue. Es un sitio estupendo, acogedor y muy agradable.

Vete al mediod+ia y dale un tiento al cocidito madrileño, que sabe a "repicando en la buhardilla".

emor55 dijo...

Muy buena idea, Deme, hacer el comentario de este establecimiento. Solo leer el slogan "Para comer bien y barato, Sn Millán, 4" es toda una evocación de la infancia, cuando hacía los deberes en la cocina y la madre escuchaba la radio. Este y muchos otros anuncios nos traen ese recuerdo lejano pero tan lleno de sabor...