domingo, 4 de enero de 2009

El sueño del Taj Mahal

"Cuando haya partido, depositad mi cuerpo en un estuche precioso, de forma que todos puedan saber cuánto os amaba. Que todos digan al verlo '¡Ahí está Mumtaz!'. Haced construir un monumento a nuestro amor. La tumba más bella del mundo, erigida a orillas del río, esculpida en un pedazo de luna, como la..." Y entonces la famosa emperatriz de la India mongol falleció el 17 de junio de 1631 al dar a luz a su hijo nº 14. Y pasó a la historia, desde luego. Christian Petit, parisino, es autor de numerosas obras de ambientación oriental. Para conmemorar el 350 aniversario de la construcción del Taj Mahal se propuso escribir esta novela de amor y aventuras inspirado por las cartas de un joyero francés a quien se le asoció con la construcción del célebre monumento. Así se inventó a Augustin Hiriart, joyero e ingeniero residente en Burdeos que por motivos políticos tiene que salir pitando hasta Londres, donde tiene la suerte de conocer a Birbal, un ilusionista que quiere volver a la India y tras un periplo de aventuras y amores se instalan en Agra donde por sus ingenios artísticos y técnicos viven muy de cerca la construcción de ese monumento que crearon arquitectos persas y veinte mil obreros. Mezclando episodios históricos con tramas ficticias se consigue ver un imperio con mirada extranjera en primera línea.

5 comentarios:

Ada dijo...

La historia de la construcción del Taj Mahal siempre me ha parecido muy romántica.....
Un besico, Deme!

jordicine dijo...

Me encantaría verlo en directo. A ver si algún día puedo. Un abrazo.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Pues la novela de Petit promete...un joyero que entabla amistad con un ilusionista...
Muy buena recomendación. La verdad que ver el Taj-Mahal en directo tiene que ser único, a mi me gustaría ver en directo Angkor, pero claro, me echa para atrás eso que dicen que no se puede beber agua allí y eso, y hay que tener cuidado...
Menudo publi-reportaje más bonito de Barcelona...
Besotes.

pe-jota dijo...

La más bella historia de amor que haya existido y cuyo testimonio ha llegado a nuestros día llenándonos de admiración.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Este monumento es tan impresionante en su realidad como en su leyenda.