En pleno barrio de Prosperidad nos reunimos un grupillo para realizar una sesión de masaje de sonidos que impartía Jesús Cicuéndez en el centro Espacio Theman (Eugenio Salazar, 14). Se trata de estar tumbados una hora en el suelo y dejarse llevar por los cantos armónicos y las melodías de los cuencos tibetanos que salían de la garganta y de las manos de Jesús. Una auténtica terapia de salud que hizo que entrara en el interior de nuestro cuerpo un vendaval de aire fresco que se colaba por nuestras venas y músculos produciendo unos escalofríos muy reconfortantes.
Inmediatamente después, nos fuimos todos al café bar El Capricho (Eugenio Salazar, 8) a tomarnos unas cañas y unos huevos rotos con jamón. Resulta que en este bar es costumbre que todos los viernes a las 22 horas ponen imágenes en una pantalla de vídeo de la Virgen del Rocío y todo el mundo se pone a corear la salve rociera (olé, olé, olé, olé, al Rocío yo quiero volver a cantarle a la virgen con fe...). Bueno, pues aunque ya eran las doce de la noche debía haber una segunda sesión, ya que bajaron la pantalla, repartieron el folleto y todos a cantar como descosidos.
Tanto lo uno como lo otro son cosas raras (y maravillosas) que sólo pasan en Madrid.
lunes, 20 de diciembre de 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
Biutiful
Se trata de una película amarga porque sales del cine con la sensación de que el mundo está mal hecho y que para que la gente se pueda comprar un bolso barato tiene que haber unos africanos que los vendan en las aceras y que se los fabriquen unos chinos que viven amontonados en unas naves insalubres, etc, etc. Y en medio de ese tinglado de miseria y desazón está Uxbal (inconmensurable Javier Bardem), hombre de negocios oscuros, que se aprovecha de ese mundo mal hecho simplemente para dar de comer a sus hijos mientras su mujer (extraordinaria Maricel Álvarez) tiene una personalidad complicada que les hace la vida difícil y su hermano (inquietante Eduard Fernández) resulta ser un cómplice de turbias aventuras. Dirige todo esto el mexicano Alejandro González Iñárritu, que ha retratado la vida barcelonesa de Santa Coloma, Badalona y el Raval con una mirada cosmopolita y triste (¡esa redada en la Plaza de Cataluña lista para cualquier telediario!). Y también la presencia de la muerte como tema central: esa amenaza callada que acompaña los destinos de la gente miserable y que envuelve toda la película de una carga dramática incómoda pero subyugante.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Barcelona de Gaudí
El retrato del padre de Salvador Dalí, las mujeres de mármol blanco desnudas y adormitadas de Josep Llimona, los paisajes con personajes de Joaquim Sunyer, la vírgen de los consellers de Lluís Dalmau... una verdadera delicia pasear por el Museu Nacional d´Art de Catalunya, instalado en el Palacio de Montjuïc. Al día siguiente, a primera hora, visita a la obra maestra de Antoni Gaudí, la Sagrada Familia, comenzada en 1882 y todavía inacabada (falta la fachada principal), pero con un interior por fin esplendoroso: bosques de columnas que sostienen un techo que ya cubre la basílica. Después me marché al Passeig de Gràcia, donde se encuentra otra joya de Gaudí: la casa Batlló, construida entre 1904 y 1906 (que reformaba un edificio ya existente) y ese mundo peculiar de movimiento al modo de las ondas que produce una piedra lanzada al agua. Tanto modernismo me dió hambre y decidí conocer Cuines de Santa Caterina, un local con mesas y barra donde te preparan la cocina de mercado delante de ti (de hecho Santa Caterina es un mercado remodelado sobre las ruinas de una antigua iglesia). Me pedí un arròs muntanyès (con setas, pollo y butifarra), con una copa de vino blanco Caus y, en el postre, crema catalana (22 euros persona). Barcelona, siempre sabrosa ciudad.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Xató de Vilafranca
El xató es un plato tradicional de la cocina catalana, concretamente de la zona del Penedès y el Garraf, que consiste en una ensalada con una peculiar salsa (según el sitio es diferente). En El Casino de Vilafranca (Rambla Sant Francesc, 25) degusté mi plato de escarola con bacalao, atún, anchoas y aceitunas arbequinas bañado todo en una mezcla de ajo, pimentón, pan y galletas, guindilla roja, aceite, vinagre y sal. Lo suelen acompañar con un trocito de tortilla de patatas. Por supuesto acompañado de un vaso de vino tinto local Molí de Foc. También visité las Cavas Mascaró (Casal, 9, un bello edificio modernista de Santiago Güell i Grau de 1912) donde me enseñaron las bodegas (fabrican la marca desde 1946, aunque ya se dedicaba la familia a los vinos anteriormente) y me compré una botella de brut nature (no lleva licor de expedición y ha envejecido al menos 24 meses). El logotipo de la empresa es un mascarón, la cabeza de un ser mítico, mitad hombre y mitad león. En el Auditori asistí a la actuación de la formación The Gospel Times (3 voces y piano) y visité la basílica de Santa María (gótica, terminada en 1484) y el antiguo convento de Sant Francesc (también gótico). Compré fuet en Cal Valls y catanias en Cudié.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Un siglo creando espacio
Manolo Hugué, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Pablo Gargallo, Jaume Plensa, Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Miquel Navarro, Susana Solano, Miquel Barceló... 38 autores y 120 obras para recorrer todo el siglo XX, en el que la escultura contemporánea se manifiesta dueña del espacio que ocupa, es la propuesta que nos ofrece el Museo Colecciones Ico (Zorrilla, 3). Cada escultura viene acompañada de uno o varios dibujos correspondientes al mismo momento creativo del artista. Formato pequeño, naturaleza vanguardista y autores españoles son las características de esta colección, en la que se viene a decir que esculpir o pintar es casi lo mismo: crear formas para atrapar lo imaginado. "El hombre actual no pude conformarse con comprender lo obvio, debe exigirse cierta capacidad de interpretación", dicen en la exposición. Los dibujos son, por tanto, la raíz del pensamiento que configura la obra. Eva Lootz nos propone unas manos de bronce clavadas en la pared que sostienen unos conos de hojalata que han lanzado al suelo un pequeño charco de cisco. Julio González decía que, con sus esculturas de hierro, lo que hace es "dibujar en el espacio". Además de la armonía y el equilibrio, buscaba la relación perfecta entre materia y espacio, al modo del cuerpo y del espíritu. Interesante paseo lleno de curiosas impresiones.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Espazo Enxebre
En gallego quiere decir más o menos lugar auténtico, ese sitio donde puedes comer y sentirte como en un merendero de Galicia aunque estés en San Sebastián de los Reyes (Av. del Juncal, 22-24), concretamente detrás del Centro Comercial Plaza Norte 2 -para entendernos-. Nos pedimos unos mejillones al vapor (1 kilo), un pulpo a feira con cachelos y un trozo de empanada de carne de ternera. Bebimos vino de ribeiro (Monte Lourido) y en los postres tomamos canutillos y filloas. La fiesta nos salió a 25,50 euros por persona. El local es amplio, con muchas mesas de madera donde estar cómodamente sentados, bien separadas unas de otras y todo decorado con fotos de paisajes. Hay unas lámparas con forma de paraguas muy originales. Te atienden muy bien, siempre pendientes de que todo esté a tu gusto. Proclaman un tipo de cocina sana y natural, carne ecológica para los que les gusten los chuletones (por lo visto). Por supuesto en plan mariscada tienes lo que se espera de un sitio así: langostinos, cigalas, zamburiñas, navajas, nécoras, berberechos, buey de mar... y en las empanadas también las había de pollo de corral con chorizo y de bacalao con pasas. En fín, está claro que hay que volver otro día.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Planes para mañana
Una ejecutiva que se queda embarazada. Una mujer casada que se presenta a una entrevista de trabajo. Una empleada de banca que le tiene miedo a su marido. Y una adolescente que conoce a un chico por internet. Cuatro retrato de mujeres a las que les pasan cosas. Inés (Goya Toledo), Antonia (Carme Elías), Marian (Ana Labordeta) y Mónica (Aura Garrido). Un accidente de tráfico y una visita inesperada trastocan, de repente, sus vidas. Excelente debut en el largometraje de la realizadora Juana Macías (Madrid, 1971) después de una década dedicada a los cortos, incluído Siete cafés por semana, ganador del goya en 2000. Una cámara inquieta que sigue de cerca a los personajes y una banda sonora repleta de grupos indies españoles son las señas de identidad de un drama de historias costumbristas que tiene la peculiaridad de dar protagonismo a mujeres entre 40 y 50 años y ese instante imprevisto en el que tienen que decidir el futuro de sus vidas. Rodada en Cáceres, pero como si fuera cualquier ciudad media española, la película plantea reflexiones sobre la maternidad, la vida en pareja, las relaciones laborales y los lazos entre padres e hijos. En el último festival de Málaga ganó 3 premios. Muy recomendable.
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