viernes, 15 de octubre de 2010

Abel

Abel tiene 9 años y desde que su padre se marchó, no habla. Su madre le ha tenido durante un tiempo ingresado en una institución, pero ahora decide que pase una temporada en casa con ella y sus otros dos hijos: una adolescente y un niño pequeño. De repente un buen día comienza a abrir la boca, se proclama cabeza de familia y empieza a comportarse como adulto. Pero todo se complica con el auténtico regreso de la figura paterna. Ambientada en los alrededores de Aguascalientes, el actor Diego Luna (México D.F, 1979), visto en Y tu mamá también, dirige su segunda película (la primera fue un documental sobre el boxeador mexicano Julio César Chávez), fábula sobre roles de paternidad cambiados en la que, además del niño Christoper Ruiz-Esparza destacan los trabajos interpretativos de la estupenda Karina Gidi (la madre) y José María Yazpik (el padre), actor que estuvo nominado a los goyas 2009 como actor de reparto por su papel en Solo quiero caminar, de la misma forma que el propio Diego Luna lo fue como actor protagonista. Realismo mágico como fórmula para contar traumas domésticos, Abel es un cuento de niños para adultos donde se muestra la fragilidad del bienestar familiar. Muy recomendable.

jueves, 14 de octubre de 2010

El Gran Vázquez

Manuel Vázquez Gallego (Madrid, 1930-Barcelona, 1995) fue uno de los historietistas más populares de la editorial Bruguera desde finales de los años 40, sacando de su imaginación a las Hermanas Gilda, la familia Cebolleta, la familia Churumbel o Anacleto, agente secreto. Sus comics se publicaron en Pulgarcito, DDT o Tío Vivo, verdaderos tesoros de tardes en casa de varias generaciones de españoles. A finales de los 80 se reinventó como humorista erótico en publicaciones como El Papus o Makoki. Sin embargo su auténtica vida fue, en sí misma, otra aventura de picaresca y engaño: se burlaba de sus jefes, tenía varias mujeres e hijos y se iba sin pagar de los sitios. Óscar Aibar, que consiguió para el cine español a Iggy Pop en Atolladero, ha escrito y dirigido esta película que protagoniza Santiago Segura en un registro interpretativo que combina encanto con hipocresía y que da cuerpo y alma a la historia de un cínico: alguien que inventa para sobrevivir en una sociedad aburrida y que, entre otras cosas, nos permite descubir a una redacción de dibujantes como escondido nido de rojos. El desastre y la chapuza como bandera de la realidad encuentran en la vida y en la obra de Vázquez más que comedia, una terrible y pesimista visión del mundo.

lunes, 11 de octubre de 2010

Estambul (y II)

De vuelta en Estambul nos esperaba el fascinante Museo Arqueológico (imprescindible contemplar el sarcófago de Alejandro, tumba de mármol s. IV a.C.) y el barrio de Beyoglu: el animado ambiente de la calle Istiklal a las diez de la noche no se olvida fácilmente. Cenamos lahmacun (pizza con especias) de queso y de verduras y kuza sis (brocheta de carne de cordero). Al día siguiente visitamos la iglesia de San Salvador en Chora (del s. XI, espléndidos mosaicos bizantinos s. XIV), el Bazar de las Especias (donde compramos té y delicias turcas) y como quiera que queríamos coger el tranvía (que cuesta 1,50 liras) y nos equivocamos en la máquina expendedora, terminamos pillando un ferry que nos llevó al fascinante barrio de Üsküdar (ya en Asia), donde descubrimos un animado mercado de frutas y pescados y comimos en el encantador restaurante Niyazibey, donde degustamos un perde pilav (arroz con pollo y avellanas, recubierto de una masa fina con almendras) y un sarma beyti (carne de ternera envuelta en una masa alargada, cortada en pedazos y con yogur en el centro). Por la tarde nos esperaba un espectáculo de musica sufi y una ceremonia de derviches danzantes. Bebimos nuestro último raki en Sultanahmet, intentado alargar el sabor de la baklava (dulce de hojaldre empapado en sirope y con frutos secos) mientras pensábamos que teníamos que volver a Estambul, porque nos quedaba mucho por ver todavía.

jueves, 7 de octubre de 2010

Pérgamo y Troya

Pérgamo fue fundada por los griegos eolios en el s. VIII a.C. y en el 133 a.C. Átalo III la entregó a Roma. Aquí nació el pergamino (piel de animal a modo de hojas, en las que se podía escribir por las dos caras y borrar) y aquí estuvo el altar de Zeus (ahora lo tienen en Berlín). Hay un templo dedicado a Trajano construído en mármol blanco. Muy cerca de allí está el Asclepio, un gran centro de salud mental establecido por Galeno (que nació allí en el 129 d.C.)., donde se hacían sesiones de psicodrama (hay un teatro), aromaterapia y psicoterapia. En la comida, calabacín, pimiento y berenjena rellenos de arroz o de carne con una cerveza Efes y un postre a base de sémola, almíbar y azafrán riquísimo. Luego visitamos Troya, donde resulta que hay hasta 9 ciudades una encima de otra (entre 4000 años a.C. y 300 d.C.). Allí se desencadenó la famosa guerra de Troya en el s. XIII a.C. (lo que sería la ciudad 6), en la que durante diez años se enfrentaron espartanos y troyanos y que terminó con el incendio de Troya porque los de Grecia se habían escondido en un caballo de madera y empezaron a salir por sorpresa. Pues allí que está el dichoso caballo. Luego, en Çanakkale, en el paseo marítimo vimos otro, el que utilizaron para la película Troya (2004). Desde aquí, en un ferry a la mañana siguiente atravesamos el estrecho de los Dardanelos y nos plantamos en Europa otra vez.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Éfeso

Llegamos a Kusadasi, que es una ciudad con playa y puerto al mar Egeo, que tiene un bello caravansaray otomano que hoy es hotel y una islita con un fuerte genovés del siglo XIV unida a la ciudad con un paseo en el que hay puestos de artesanía. Desde allí visitamos Éfeso, que en el año 1000 a.C. era una ciudad griega que rendía culto a Cibeles, diosa madre de los anatolios. Lo que se ve ahora fue fundada en el s. IV a.C. por Lisímaco y en el dominio romano fue un puerto estratégico (acababan las rutas terrrestres de oriente). En la época cristiana fue sede de importantes concilios (s.V). Es maravilllosa la biblioteca de Celso (una de las más imprortantes de la antiguedad), construida entre 114 y 117 a.C. y con las imágenes de la sabiduría, la virtud, el intelecto y el conocimiento en su fachada. Hay un teatro, una puerta con relieves de Hércules, un templo dedicado a Adriano y mosaicos en pisos de casas señoriales. Cerca de allí se encuentra la basílica de San Juan Evangelista (s. VI construída por Justiniano sobre la tumba del s. II perteneciente a dicho santo) y la Casa de la Virgen (según la tradición cristiana, Juan trajo consigo a María a Éfeso en el año 57 d.C. y aquí pasó sus últimos días en una modesta casa de piedra). De nuevo en la noche de Kusadasi, un zumo de granada en una terraza de sus animadas calles.

martes, 5 de octubre de 2010

Afrodisias

En el camino nos paramos en un lugar donde servían un postre maravilloso: yogur, miel y semillas de amapola. Donde ahora está Afrodisias, se levantó en la lejana época del 5800 a.C. un santuario que rendía culto a la diosa de la fertilidad y, desde el s. II a.C. está dedicado a Afrodita, la diosa del amor. Fueron los romanos en el 74 a.C. cuando edificaron una ciudad que fue un gran centro cultural y artístico (creando una auténtica escuela de escultura) y en el periodo bizantino (como suele ocurrir en estos casos), el templo de la diosa (s. I d.C.) se convirtió en una basílica cristiana. Hay un hermoso tetrapilono (puerta ornamental, de columnas corintias), un teatro del 27 a.C. (con cambios con los romanos para que hubiera espectáculo de gladiadores) y un estadio -262 metros de largo- en el que caben 30.000 espectadores, que se conserva muy bien. Tambien hay un sebasteion (complejo religioso) y un odeón (teatro pequeño, con garras de leones en los asientos). En el museo, uno de los más hermosos de Turquía, las obras encontradas en las excavaciones del arqueólogo Kenan T. Erim, que dedicó su vida a descubrir una ciudad escondida en un paisaje de granados, higueras y pistachos. Antes de salir, en el bar, nos tomamos un zumo de cereza.

lunes, 4 de octubre de 2010

Konya y Pamukkale

Regresamos a la parte más occidental de Anatolia y visitamos en Konya el fascinante museo Mevlâna, donde se encuentra el legado del fundador de la secta de los famosos derviches, que desarolló una filosofía de unión espiritual y amor universal. Hay manuscritos, instrumentos musicales y reliquias religiosas. Después nos fuimos a comer a un caravansary de 1250 (las posadas de los viajeros de las rutas comerciales). Comimos un guiso de pollo, champiñones, verdura y trigo. Continuamos nuestro recorrido hasta Pamukkale que es una ciudad termal que tiene baños desde tiempos inmemoriables. En un paisaje conocido como Castillos de algodón se han formado unas terrazas de travertino (de color blanco), ya que el agua de los manantiales desprende dióxido de cabono y forma depósitos de piedra caliza. Meter los pies en esos charcos es una delicia (artificiales, ya que los auténticos están protegidos). Estos parajes ya eran disfrutados en la época helenística y Éumenes II, rey de Pérgamo, fundó al lado toda una ciudad: Hierápolis, luego cedida a Roma en 133 a.C, y que tuvo su esplendor hasta el 215 d.C. Hay necrópolis, teatro, arcos conmemorativos, ágora y una basílica del s. V (que albergó los restos de San Felipe). Caminar por esas colinas es acariciar de cerca la historia.