miércoles, 12 de marzo de 2008
Arte Naif
En la Galería Éboli (Plaza de Ramales s/n, Madrid) que con tanto encanto dirige Amalia Fernández de Córdoba, se ha inaugurado la V Muestra de Arte Naif Europeo. Estos pintores crean de forma autodidacta sin más llamada que el instinto de su corazón y reflejan una realidad profunda y esencial con colores brillantes, contornos definidos y pocas sombras. Mi pintor favorito es Tito Lucaveche, que muestra dos cuadros maravillosos ("Cine Doré" y "Rally de coches antiguos"- siempre ese toque pícaro: alguien desnudo que se ve através de los cristales de un balcón, por ejemplo-). Me han gustado mucho "Harvest" de la pintora turca Sema Culam y "La locomotora roja" del ruso Mikhail Zhuravlev. Y tienen un encanto especial las fachadas de dos tiendas de la francesa Regine Mouraret. 60 autores exponen dos cuadros cada uno: un picnic familiar al lado de un río, una procesión en un pueblo al lado del mar; un torero, un banderillero, el picador y una flamenca con abanico montados en un tiovivo en un cuadro titulado "No habrá corrida"; gente recolectando frutas y setas, repartidores de tartas en bicicletas, escenas de parques y verbenas, en fin...ese mundo ingenuo, primitivo, no contaminado pero tratado en el caballete con las normas del refinamiento y donde cada detalle está tratado de forma minuciosa.
lunes, 10 de marzo de 2008
Luz silenciosa
Si te cuentan un milagro en el cine o entras o no entras en el juego. La entrada es así: un plano de cinco minutos con un amanecer maravilloso, la luz va cambiando y nos acompañan los trinos de los pájaros, el mugir de las vacas y el canto de los grillos. La historia va de una familia menonita (corriente protestante surgida en Suiza en el siglo XVI) que vive en el norte de México y que hablan plaudiestch, un dialecto germánico que viene de Frisia. Vemos su vida cotidiana: matrimonio y siete niños rubios desayunando cereales con leche, el padre que va a recoger el cigüeñal del tractor que le estaban arreglando, la familia bañándose y dándose jabón los unos o los otros en un estanque y la madre recogiendo el maíz con la cosechadora. Pero la incertidumbre y el estupor van pidiendo paso en la trama: resulta que el padre está enamorado de otra mujer, algo que va contra la ley de Dios. Y ahí empieza la angustia vital. El final vuelve a ser un plano de cinco minutos con un anocher espectacular, la llegada de las estrellas y, de nuevo, los grillos. Carlos Reygadas nos regala una película mágica, radical, tranquila, llena de calma y magnetismo. Dura 142 minutos pero uno no quiere levantarse de la butaca: quisiera seguir sabiendo cosas de esas gentes, en principio extrañas, pero luego bondadosas y pacíficas.
viernes, 7 de marzo de 2008
No es país para viejos
"Mandé a un chico a la cámara de gas en Huntsville...". No había leído la novela en su momento, así que cuando fui a ver la película de Joel y Ethan Coen la primera vez no me enteré de nada. No daba crédito a la brutalidad y a la crudeza que me estaban lanzando desde la pantalla, todo era aridez y tristeza, asesinato tras asesinato, y los episodios narrativos en paralelo daba la sensación de inacabados. Luego ya he investigado sobre Cormac McCarthy. Es uno de los escritores más venerados por los estadounidenses actualmente, nacido en Providence, Rhode Island, en 1933. Sus novelas hablan de ese sur fronterizo y violento, a la manera de un Faulkner de ahora, personajes secundarios en moteles, caravanas, cafeterías, descampados, gasolineras y farmacias. Es el autor de "Todos los caballos bellos" y el año pasado ganó el Pulitzer. Aquí la cosa comienza con un cargamento de heroína, un maletín de dos millones de dólares y varios hombres muertos. Al descubridor de todo esto le acaba de visitar la Mala Suerte. Total, que la segunda vez me he enterado de un poco más y como ya estaba avisado del ritmo y del tono de la película, he podido situar mejor las distintas voces narrativas y entender cómo van convergiendo. Para que no me vuelva a pasar lo mismo, ya me he comprado "La carretera".
miércoles, 5 de marzo de 2008
Picasso
Tarde en el Reina Sofía. Resulta que desde que en 1985 está abierto al público el Museo Nacional Picasso París, gracias a las daciones -me encanta esta palabra- de los herederos del pintor malagueño al Estado galo, tienen allí una maravilla de obras que nunca se han visto aquí y ahora nos las dejan un tiempo para que las disfrutemos. La exposición está dividida en cuatro partes, en cuatro zonas alejadas unas de otras, con lo que entre que vas y vienes se te pasa el rato y mueves el cuerpo. En la parte 1 ves sus primeras obras, me encanta La flauta de Pan (1923) o los dos retratos de su hijo Paul vestido de arlequín y de pierrot. En la parte 2 me fascina El beso (1925). En la parte 3 además del Retrato de Dora Maar (1937) está esa cosa tan graciosa que hizo con un sillín de cuero y un manillar de metal de una bici: Cabeza de toro (1942). En la parte 4 está el Desnudo acostado y hombre tocando la guitarra (1970). Desde que nació en 1881 hasta que murió en Mougins, Francia, en 1973, la vida de Picasso es un continuo disfrute de los barrios bohemos de París, de los toros y de las mujeres hermosas. Frecuentó a escritores y artistas de su tiempo, me encanta un retrato a lápiz de su amigo Max Jacob, el poeta francés, algo delicioso. Y como aquí tenemos el Guernica (1937) hay toda una oportunidad de disfrutar de sus dibujos preparativos.
martes, 4 de marzo de 2008
La vida en rosa
El pasado 25 de febrero la actriz francesa Marion Cotillard obtenía en Hollywood el Oscar a la mejor actriz por recrear en la pantalla la vida de la cantante Edith Piaf. Era la segunda vez que una actriz obtenía ese premio por un papel que no estaba hablado en inglés (Sophia Loren en 1961 por Dos mujeres). Ha logrado el César, el Bafta y el Globo de Oro, tiene 32 años, es hija de actores de teatro, la hemos visto en Big Fish y en Largo Domingo de Noviazgo y tiene tendencia a inclinarse por las teorías de la conspiración (si la torre Windsor de Madrid estuvo un día entero ardiendo sin caerse, ¿cómo es que las Torres Gemelas enseguida se cayeron?). Su interpretación de La môme, La niña, como llamaban a Edith Piaf (1915-1963) es conmovedora. La vemos cantando en las calles, en el circo, en los cabarets, en los music-hall y finalmente en teatros llenos de gente entusiasta; sufiendo su gran amor por el boxeador Marcel Cerdan; luchando contra las enfermedades...Como todo biopic que se precie la vemos de niña, de joven y de anciana...¡a los 47 años!. Con un maquillaje impecable, Marion se mete en la piel de Edith, un tabajo fascinante de voz y de movimientos del cuerpo. Rodará con Bardem el musical Nine. Tiembla Juliette Binoche...Francia ya tiene otra novia.
lunes, 3 de marzo de 2008
La tortuga de Darwin
"El animal más viejo del mundo, una tortuga llamada Harriet y que supuestamente fue uno de los ejemplares examinados por Charles Darwin en 1835 ha muerto a los 176 años de edad, según confirmaron fuentes veterinarias del zoológico australiano donde pasó sus últimos días." (decía la prensa en junio de 2006). Con este material -o similar- el autor Juan Mayorga ideó todo un recorrido de vida y experiencia -desde el puerto inglés de Falmouth através de la Europa de dos siglos- donde la puñetera tortuga es testigo de excepción de los acontecimientos históricos y giros de consecuencias inesperadas para la humanidad. La famosa teoría de la evolución por selección natural vive en el caso de Harriet una mutación asombrosa: ahora es una viejecita parlanchina con una memoria maravillosa que, habiendo estado allí y haberlo vivido en sus carnes, es una fuente de información ideal para la ciencia, para la medicina y hasta para el espectáculo. ¿Que quién hace de tortuga?. La estupenda Carmen Machi, en un esfuerzo físico y dramático espectacular, lejos de los clichés de las teleseries que le han dado fama. La abuelita de las islas Galápagos tiene gracia, fuerza y energía para interesar a los que la investigan y a los que la disfrutamos desde las butacas. Un espectáculo cercano en la sala pequeña del teatro de La Abadía. Muy bueno.
domingo, 2 de marzo de 2008
Modigliani y su tiempo
Amedeo Modigliani nace en Livorno (Italia) en el seno de una familia judía en 1884. Su madre era francesa y su padre prestamista. A los 14 años comienza a estudiar pintura y a convivir con las enfermedades (fiebre tifoidea y tuberculosis) que no le abandonarán nunca. Estudia en Florencia, en la Escuela Libre del Desnudo, y en Venecia. Llega a París en 1906. Allí estaban Picasso, Apollinaire, Max Jacob...Empieza a decantarse por la escultura, sobre todo al conocer el arte africano y camboyano. Mantiene una relación difícil de dos años con la poetisa británica Beatrice Hustings (según esté sobrio o borracho, amigo también del hachís) hasta que conoce a la joven pintora Jeanne Hebuterne con la que tiene una niña. Durante su vida, sólo tuvo una exposición antológica. La influencia de Cezanne y de su amigo el escultor rumano Constantin Brancusi son evidentes. El pintor Kisling y su marchante, el poeta polaco Zborowski siempre le echaron una mano. En sus cuadros se ven el dinamismo de la escultura africana y la gracia y el refinamiento renacentista de Boticelli . Pintó retratos y desnudos y sólo tres o cuatro paisajes. Modigliani tenía 35 años cuando muere en París de meningitis tuberculosa. A los pocos días, Jeanne se lanza al vacío desde un quinto piso, estando embarazada de nuevo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
